
Estamos cada vez más cerca del límite de la atmósfera. Si no se reducen drásticamente, y con urgencia, las emisiones de dioxido de carbono, será imposible evitar un calentamiento medio de la Tierra de 2ºC, umbral que se considera peligroso para la vida. Es más, ya hemos gastado la mitad de un presupuesto hipotético de 3,7 billones de toneladas de emisiones CO2, esa frontera invisible a partir de la cual los dos grados más son inevitables.
Estas son algunas de las conclusiones de dos estudios que publica esta semana la revista 'Nature', un toque de atención a los responsables políticos, ante la Cumbre del Clima de Copenhague (en diciembre) y a la sociedad en su conjunto, que cada vez tiene menos tiempo para adaptarse a un sistema energético más limpio que los combustibles fósiles. En ambos casos, se realizaron cálculos sobre la evolución del cambio climático en diferentes escenarios de emisiones.
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