Un año después de la llegada a la Casa Blanca del presidente Barack Obama, muchas de las promesas que realizó están resultando muy difíciles de cumplir, aunque muchos de los que le apoyaron no han perdido la esperanza en su proyecto.
En Chicago, una ciudad que marcó al presidente tanto en la política como en su vida personal, Obama sigue siendo un mito y muchos de los que le conocieron y compartieron momentos con él creen que sus fuertes convicciones y su tesón harán que venza las dificultades.
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